Conociendo la Denominación de Origen Ribera del Duero

Cata a ciegas Ribera del Duero La Cucanya vinos
El sábado 20 de enero celebramos en La Cucanya la primera cata a ciegas del año, con la Denominación de Origen Ribera del Duero como protagonista. Se cataron un total de 5 vinos. La cata estuvo guiada por Jordi Valls Codina, un inquieto winemaker y enólogo, de familia de enólogos, aficionado a viajar y descubrir variedades particulares en diferentes partes del mundo. Formado en la universidad Rovira Virgili de Tarragona, con experiencia en California, Nueva Zelanda y en diversas bodegas españolas. Los vinos sorprendieron por su frescor, más o menos intenso en cada uno, pero siempre muy vivo; y por su tanicidad, muy marcada, con taninos maduros y agradables. Todos ellos están elaborados con Tempranillo, la variedad más utilizada en esta D.O., también denominada Tinta Fina, Tinto Fino o Tinta del País.

Los vinos

Estos son los cinco vinos que se escogieron:
  • Valtravieso Crianza 2015, elaborado con las variedades 90% Tinta Fina, 5% Cabernet Sauvignon y 5% Merlot, con 12 meses de crianza en barrica de roble francés seminueva.
  • Bosque de Matasnos 2015, elaborado con las variedades 90% Tempranillo, 5% Merlot, 3% Malbec y 2% Garnacha, con 12 meses de crianza en barricas nuevas de roble francés (90%) y americano (10%).
  • Re minor 2015, elaborado con 100% Tinto Fino, envejecido 8 meses en barrica de roble francés.
  • Carmelo Rodero Crianza 2015, elaborado con 90% Tinta del País y 10% Cabernet Sauvignon, con una crianza en roble francés de un mínimo de 15 meses.
  • Valtravieso VT Tinta Fina 2014, monovarietal de Tinta Fina con 8-10 meses de barrica nueva de roble francés.

La cata a ciegas de vinos tintos de la Ribera del Duero

En nariz todos los asistentes disfrutaron con la intensidad y la complejidad de estos vinos. Rápidamente quedaron cautivados por sus agradables aromas balsámicos, desde eucaliptos a regaliz, y de fruta roja madura, fresca y, en muchos casos, en mermelada. Los recuerdos terrosos, tostados, de especias y vainilla conquistaron definitivamente a estos amantes del vino. Todos los asistentes destacaron la calidez de estos vinos en boca, a la vez que mostraron su sorpresa ante la combinación de una acidez, muy marcada, con unos taninos intensos, abundantes y muy golosos. Vinos con un elevado grado alcohólico pero muy bien estructurados y equilibrados, que en boca resultaron untuosos y redondos, vinos, todos ellos, persistentes en boca, con un final largo y muy agradable.

El menú degustación

Tras la cata vino la comida, en la que se ofreció una degustación de algunos de los nuevos platos de la carta de invierno. La comida se abrió con unas croquetas de gamba de Vilanova. Tras el aperitivo llegó un pulpo de Vilanova a la brasa frío, marinado y con pesto rojo, al que siguieron unos raviolis de calçots. A continuación se ofreció una merluza del Cantábrico con setas de temporada y después un civet de jabalí con verduritas y puré de calabaza. Cerramos la comida con un helado de higos con crema inglesa, turrón y kum kuat.